Louis Vuitton: Michael Jackson en 50 sombras del gris

 Virgil Abloh, diseñador de menswear de Louis Vuitton, ha insistido en varias ocasiones, tanto en papel como de forma digital, en que él no es un diseñador. Una opinión que le ha ganado aplausos por su humildad pero también, teniendo en cuenta la evidencia de su segundo show para la histórica casa, puede ser parcialmente cierto.


Foto: Virgil Abloh/ Instagram - Virgil Abloh/Instagram

Dicho esto, Abloh es sin duda un gran showman. Vuitton le construyó un gran decorado, una recreación del gran crisol del planeta, el Lower East Side, repleto de carteles de las calles Ludlow y Rivington, colchones para vagabundos, hojas de otoño, contenedores de basura, un graffiti dinámico de Jim Joe, Lewy BTM y Futura y una maravillosa banda de jazz, dirigida por Devonté Hynes, que tocó una serie de éxitos de Michael Jackson.

Al Rey del Pop le habría encantado el homenaje, que incluso incluyó las baldosas iluminadas del épico vídeo de Billie Jean. Por si no lo habías entendido, la invitación era un guante blanco decorado con cristales de Swarovski.

"Sólo hay un Louis Vuitton", escribió Virgil a mano en las invitaciones. Agregando en sus notas: "Su vida (la de Jackson) se convertiría en el único estudio registrado sobre la vestimenta de un hombre desde la adolescencia hasta la edad adulta en un escenario mundialmente observado".
 
Testificando la importancia del show, el emperador del lujo, Bernard Arnault, presidente del gigante conglomerado francés LVMH y, por lo tanto, el máximo jefe de Vuitton, se sentó en primera fila con sus dos hijos mayores, Antoine y Alexandre. Lo que Monsieur Arnault pensó del abrumador olor a marihuana dentro de la gran carpa en Tuileries, solo podemos imaginárnoslo.

Después de un bello solo de saxofón bajo una farola de Manhattan, empezó, en gran parte en la oscuridad. Abrió con abrigos y trajes de fieltro de lana, fuertes siluetas en gris azulado o pergamino con maletas de mano a juego. Abloh mostro un chaleco bulboso en gris Brooks Brothers y un abrigo de lana de antracita, ambos hábilmente decorados con el patrón de monograma LV, unos abrigos acolchados masivos dignos de la vanguardia japonesa, y una chaqueta acolchada de forma horizontal y capucha. Muchos acompañados de zapatillas al estilo creeper. Incluso usó el gris plano en algunas camisas y chaquetas de y, de forma brillante agregó, algunas imágenes en 3D de trabajadores artesanos.


Foto: Virgil Abloh/ Instagram - Virgil Abloh/Instagram

 
Sin embargo, por muy debatible que sea si Abloh es un diseñador, también es discutible que no sea un sastre. El corte y la línea de estas ropas mostraban poca floritura.
 
Cuando un joven en satén púrpura tiria hizo una imitación brillante de los movimientos de baile de Michael Jackson, pude ver un montón de ropa llamativa, desde los extraordinarios petos de armadura de cuero hasta una fabulosa serie de looks con retazos de banderas con bolsos gigantes a juego. Sin embargo, esta fue una declaración pura de sportswear que, para una marca que se enorgullece de ser lo último en viajes elegantes, parecía un poco estirada. 

Abloh tituló a su colección, con otra referencia a Jackson: “Sliding, Backwards, Slowly”. Recibió una gran ovación ante el público más racialmente mixto jamás visto en un gran show de París, derribando barreras en un logro por el que debería estar justamente orgulloso.

La invitación simplemente decía Louis Vuitton, sin ninguna referencia a que fuera solo moda masculina. Además, al igual que los revolucionarios franceses, que volvieron a numerar el calendario nacional, convirtiendo su año de rebelión en uno de una nueva era, Abloh llamó a su show ‘2’. Incluso poniendo el año en los cojines de espuma en los asientos de todos los invitados.

Aun así, siempre me había preguntado cómo sería ver a Jackson bailar en el Lower East Side, donde pasé cinco días muy felices en mi veintena, y ahora ya tengo una idea mejor.

Traducido por Rocío Alonso Lopez

Copyright © 2019 FashionNetwork.com Todos los derechos reservados.

Lujo - OtroDesfiles
SUSCRIPCIÓN A LA NEWSLETTER