Kim Jones se despide muy "british" de Louis Vuitton en París

Dos de las "top models" más famosas de los años 90, Naomi Campbell y Kate Moss, fueron las encargadas de cerrar el último desfile para Louis Vuitton del diseñador británico Kim Jones, que se despidió este jueves de la marca tras siete años al frente de la colección masculina.


Naomi Campbell, Kim Jones and Kate Moss - Pixelformula

La aparición de Naomi Campbell y Kate Moss, vestidas con una gabardina impermeable estampada con el logo de la firma, sorprendió a los cientos de invitados al evento, que se levantaron a ovacionar a las modelos, que han protagonizado uno de los momentos más sonados de esta Semana de la Moda Hombre en París.

Las británicas, que desfilaron por separado, salieron una segunda vez del brazo de Jones, que anunció ayer a través de la propia marca su marcha, tras haber logrado revitalizar la línea de hombre con un estilismo urbano.

En su última colección para Vuitton, el diseñador apostó por prendas deportivas de estética sofisticada y futurista, mediante abrigos de lúrex, cazadoras impermeables coloreadas con fotografías de paisajes montañosos y jerséis de punto en colores flúor.

"Es ropa que puede cambiar, tejidos que viajan con el cuerpo y se transforman", apuntó Jones a través del comunicado que la firma ofreció a los asistentes, en una instalación cerrada en los jardines del Palais Royal de París.

Para la temporada otoño-invierno 2018/2019, Vuitton renovó los accesorios clásicos de la casa, como el baúl "monogram", que se llevó como bolso con las esquinas metalizadas, o las mochilas, también marcadas con el logo, en amarillo fluorescente.

Hace dos días, el CEO de Vuitton, Michael Burke, anunciaba oficialmente que Jones abandonaba Vuitton. Tenía poco que añadir al desfile, y no estuvo presente en el backstage después del mismo, pero los números del británico se tragan a los de Ruinart (otra marca de LVMH), lo que es una alegre despedida para Jones.


Louis Vuitton, otoño/invierno 2018 - Pixelformula

Cuando le preguntaron por su próximo movimiento, Jones, cuyo nombe se ha vinculado a Versace en Milán y Burberry in Londres, se mantuvo prudente.
 
"El protagonista hoy es Louis Vuitton, no yo. La casa Vuitton me ha tratado extremadamente bien durante mi tiempo aquí y me gustaría respetar eso ahora mismo", declaró Jones. ¿Su próxima parada? Unas largas vacaciones en Maldivas", contestó riendo.
 
En este desfile estuvo presente todo el talento creativo, Olivier Rousteing de Balmain, Virgil Abloh de Off-White y Stefano Pilati, ex de Yves Saint Laurent. Aunque, en realidad, Burke no tendría que buscar muy lejos un sustituto ideal para Jones, viendo como Grace Wales Bonner, ganador del premio LVMH y diseñador del desfile más aclamado de la temporada en Londres, pasaba a segunda fila cuando se apagaron las luces.
 
"Me encantaría trabajar para una gran casa. Pero, para ser sincero, creo que todavía tengo mucho que aprender de mi propia marca", declaró Wales Bonner.
 
Y así, en la semana en la que Emanuel Macron aceptó valientemente enviar el Tapiz de Bayeux a Gran Bretaña, resulta llamativo ver la asistencia lograda por un británico que abandona un importante puesto en Francia. En efecto, esto marca la salida de uno de los tres diseñadores británicos de más éxito que trabajan en una marca de lujo francesa este siglo. Y da igual como lo mires, esto no puede ser bueno para Louis Vuitton.


Godfrey Deeny con EFE
 

Traducido por Ana Ibáñez

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