Delphine Arnault en la LVMH Prize y por qué la moda es una maratón y no un sprint

Este viernes será un gran día para Delphine Arnault, cuando se desvele el ganador del último LVMH Prize, un premio que ella misma creó y que ha conseguido una considerable notoriedad. El nombre del ganador se anunciará en el interior del edificio de la Fundación Louis Vuitton, diseñado por Franck Gehry, desde un podio al que se unirán, junto a Delphine, Karl Lagerfeld, Nicolas Ghesquière y Marc Jacobs.

Delphine Arnault - LVMH

 
El LVMH Prize es creación suya y es el premio más importante del mundo de la moda. Asimismo, en cuatro años se ha convertido también en el premio con más atención mediática.
 
Delphine es la hija pequeña, con cinco hermano, de Bernard Arnault, el presidente y accionista mayoritario de LVMH. No es sólo la mayor empresa única de Francia en términos de capitalización de mercado, es también el dueña de una importante serie de marcas que abarcan moda, perfumes, vinos y costura de alta tecnología. Si el lujo mundial tiene un nombre es, sin duda, el de los Arnaults.
 
Delphine nació en Lille en 1975 y se formó en la escuela de negocios francesa EDHEC, en el London School of Economics (al igual que JFK y Mick Jagger) y pasó dos años en McKinsey & Company antes de unirse a LVMH. Primero en Christian Dior, y más tarde en Louis Vuitton, al tiempo que cuidaba de su hija Elisa junto a su pareja, el empresario francés de telecomunicaciones y tecnología Xavier Niel. Reservada y con una sonrisa cálida, la experiencia profesional de Delphine con diferentes talentos como John Galliano, Raf Simons, Jacobs y Ghesquière, le ha proporcionado una visión única sobre el modo en que los grandes diseñadores operan. Es considerada por mucho como la aprendiz a jefa de LVMH.
 
Hemos podido conversar con Delphine Arnault en una entrevista exclusiva sobre el LVMH Prize y cómo hace para gestionar carrera, fama y familia.
 
Fashion Network: ¿Cómo tuviste la idea del LVMH Prize?

Delphine Arnault: Como líder de nuestra industria, es responsabilidad nuestra identificar los talentos del mañana y ayudarlos a desarrollarse. Este es el punto principal del premio. Ha sido maravilloso ser testigo de su evolución y verlo ganar autoridad. Es un proyecto muy personal.
 
FNW: ¿Qué te hizo decidir tener dos niveles de jurado?

DA: Este año hemos recibido 1.200 dossiers de diseñadores. Es tremendo. De ellos, elegimos 21 para, lo que llamamos, la semi-final. Es aquí cuando son valorados por un importante número de expertos: estilistas como Carine Roitfeld y Marie-Amélie Sauvé, editores de moda como Suzy Menkes, Godfrey Deeny y Tim Blanks, compradores como Sarah Andelman, Linda Fargo y Carla Sozzani, artistas del maquillaje como Pat McGrath o Peter Phillips y fotógrafos como Patrick Demarchelier. Conocen a diferentes personas que pueden ser de ayuda para su carrera. Los finalistas conocen a cerca de 50 personas clave de la industria de la moda que posiblemente no pudieran conocer de otra manera. ¡Todo esto en dos días!
 
Esto les ayuda a construir una reputación y a nutrirse de contactos útiles. La perseverancia también es un elemento importante en el premio. Por ejemplo, Jacquemus fue seleccionado un año pero no ganó, al año siguiente volvió y se llevó el premio. Lo mismo ocurrió con Marques' Almeida. Esto sirve para mostrar que la moda no es un sprint, es una maratón. Tienes que trabajar cada día y el éxito llega con la perseverancia.
 
FNW: ¿Por qué elegiste un segundo jurado de grandes diseñadores?

DA: Creo que en LVMH tenemos los mejores diseñadores del mundo. Desde Karl (Lagerfeld) a Nicolas (Ghesquière), Marc (Jacobs), JW (Anderson), Humberto (Leon) y Carol (Lim). Tenemos creadores increíbles y todos ellos están rodeados de un estupendo equipo de jóvenes diseñadores.
 
Karl, por ejemplo, empezó su carrera al ganar el premio. ¿Quién mejor podría evaluar y juzgar un joven diseñador? Es lo mismo que ocurrió cuando Shchukin (una reciente exhibición estrella en la Fundación Louis Vuitton) descubrió el trabajo de Picasso, si quieres un ejemplo en el mundo del arte. Matisse le recomendó echar un vistazo a la obra de Picasso a quien calificó de vital. Es lo mismo con los diseñadores, cuando su mirada les permite reconocer el talento. Mira a Christian Dior, tiene a Yves Saint Laurent y Pierre Cardin en su equipo. Son los mejor colocados para reconocer el talento del mañana.
 
FNW: ¿Cómo de buena ha sido la cosecha del 2017?

DA: Creo que refleja muy bien el espíritu de nuestro tiempo. Hay cinco mujeres entre los finalistas, lo que nos hace estar orgullosos. Dos mujeres francesas, dos inglesas y una mujer siria. En cuanto a la creatividad, hay creadores que diseñan para hombre, para mujer y unisex.
 
FNW: ¿Es entonces un premio de vocación internacional?

DA: El  LVMH Prize es un premio digital. Es así como los jóvenes diseñadores envían sus candidaturas, online. El principio era el de que hoy en día todo el mundo tiene acceso a un ordenador y, por lo tanto, puede enviar su candidatura. Después, quisimos que el premio fuera de verdad global, con múltiples nacionalidades. Todo lo que se necesita es tener entre 18 y 40 años y haber creado dos colecciones.
 
FNW: Háblanos sobre el mentoring que forma parte del premio.

DA: El ganador del LVMH Prize recibe 300 euros. Pero además de eso, lo que de verdad es importante, desde mi punto de vista, es que, durante un año o incluso más, los acompaña un equipo de LVMH que responde a todas las pequeñas dudas que puedan tener sobre precio, producción, contabilidad, desarrollo de nuevas líneas, protección de su marca o lanzamiento de perfumes, accesorios o zapatos. Las casas de moda jóvenes tienen casi siempre pequeños equipos, de tal modo que el diseñador no tenga que hacerlo todo.
 
FNW: ¿Por qué la moda necesita otro premio?

DA: Se trata de contactar con los jóvenes diseñadores. Es el único premio realmente internacional. Refleja nuestra época. Es el único premio en el que el jurado está formado por los mejores diseñadores del mundo, que elegirán al creador más prometedor. Creo que conocer a Karl, Nicolas, Jonathan, Marc, Phoebe, Humberto o Carol es un momento emocionante en sus vidas, algo que nunca olvidarán.
 
FNW: ¿Qué dices a la gente que sugiere que el LVMH Prize es también una forma de que vuestra empresa descubra talento sin contratar a un headhunter?

DA: Por el momento no hemos contratado a nadie que haya pasado por el premio. Puede que un día ocurra, pero por el momento no es nuestro objetivo.
 
FNW: Provienes de una de las familias francesas más famosas. ¿Es algo que siempre ayuda o a veces puede ser un problema?

DA: Tengo la gran suerte de trabajar para este grupo. Es muy emocionante. Empecé mi carrera con Dior, donde trabajé durante 12 años junto a Sidney Toledano. Ahora trabajo para Vuitton. Creo que tengo la gran suerte de haber conocido este universo desde muy joven y de que mi padre haya confiado tanto en mí.
 
FNW: Mucha gente dice que tú elegiste a Nicolas Ghesquière para Louis Vuitton

DA: Nicolas es increible. Me encanta trabajar con él. Lo conozco desde hace mucho tiempo. Desde mi punto de vista es uno de los diseñadores con más talento de nuestra generación. Yo simplemente di mi opinión y fue mi padre quien lo decidió junto con Michael Burke (CEO of Vuitton).
 
FNW: ¿Cómo combinas el ser madre con tener una carrera?

DA: Siempre que tengo tiempo libre, lo dedico a mi familia. Es así de simple y es fundamental.
 
 
 
 

Traducido por Natalia Carrazon

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